26 enero 2014

Cangas del Narcea, guía completísima

No parece fácil tratar de hacer una guía para dar a conocer los concejos asturianos en la que se incluyan descripciones de los pueblos, rutas senderistas, las características naturales y sociales, las costumbres culturales (sobre todo si muchas de ellas están prácticamente desaparecidas y sólo en la memoria de los más mayores), las particularidades propias que tiene la lengua asturiana o la eonaviega en ese territorio, etc. Pero esa impresión desaparece cuando se sabe que detrás de esa labor se encuentran dos personas que emplean una gran parte de su tiempo en recorrer pueblos, carreteras, caminos y senderos y no menos tiempo en trasladar ese esfuerzo a un libro. Esfuerzo que, en el caso de Cangas, es aún mayor, pues el concejo es el más extenso de Asturias, con 823 kilómetros cuadrados y 311 núcleos de población.



A las ya conocidas guías sobre los concejos de Ibias, Ayande y Somiedu, junto con las rutas por el Alto Sil y El Bierzu leoneses, o el mapa de Muniel.los, entre otras publicaciones que ya fueron protagonistas en esta entrada del blog, se añade Cangas del Narcea, Guía completa, recién publicada este viernes 24 de enero de 2014. Un poco más gordita que sus tres hermanas, reúne en sus casi 400 páginas los datos imprescindibles para conocer esta parte del Suroccidente asturiano, y está editada, como todas las anteriores, por Calecha Ediciones.

Para los que no conozcan el concejo y lo quieran descubrir de una manera rápida y cómoda; para los nacidos o residentes que quieran saber más sobre él o simplemente recordar su lugar de nacimiento; para todos los que quieran tener una referencia sobre rutas, alojamientos, fiestas...: no dejéis pasar la posibilidad de contar con una obra que concentra en sus páginas todo aquello digno de admirar que tiene Cangas del Narcea. De momento, se puede conseguir en las librerías Ojanguren y Cervantes (Uviéu), Treito y Alejandro Casona (Cangas del Narcea) y próximamente en La Tienda Verde (Madrid).

Acabo con la frase con la que cerraba la entrada mencionada, y que hoy tiene, si cabe, mayor vigencia por ser L.larón y La Viliel.la también protagonistas de esta obra:
Muitas felicidades, ya muitas gracias, a los autores ya a Calecha por descubrinos lo nueso, aquel.lo que ta ahí, que nun vemos, que nun-l.ly damos la importancia que tien ya que yía la mayor achalga de la nuesa tierra. Ya que sigan asina por muitu tiempu.

17 diciembre 2013

Vuelta a las andadas



Puede que fuera más exacto titular esta entrada “Vuelta a las quemadas”... Porque de eso se trata. No podía pensar que, cuando escribí la entrada “Fuego en La Viliel.la”, referida al incendio del pueblo en 1838, apenas tardase un mes en aparecer uno de los criminales habituales para perpetrar su fechoría. Cuando parecía que, después de tres años y otros tantos incendios, este 2013 iba a pasar sin ninguna novedad semejante, volvemos a tener otra vez un paisaje negro en La Viliel.la.


(Foto: Inés Rodríguez)
En esta ocasión se vieron afectadas entre 60 y 70 Ha de monte bajo y arbolado. No está claro aún dónde empezó el fuego, aunque parece ser que pudo ser en el cruce de la antigua carretera de El Rañadoiru (cerca del túnel), con el camino que sale de la vuelta de Rufaru hacia La Viliel.la, sobre las dos de la mañana del viernes 27 de septiembre.



¿Los motivos? Ya no tengo imaginación suficiente... Caza furtiva, venganzas contra la Administración (no sólo en el monte de todos, sino también en las fincas de los vecinos), el gusto por ver arder,... Cualquier cosa ya es posible. Y superando un escalón más, el fuego llegó a estar a poco más de 40 metros de las casas del pueblo (en los incendios anteriores se acercó a unos 400 metros), aunque la intervención de las brigadas antiincendios y la lluvia de la mañana impidieron que se originase una desgracia mayor.



(Foto: Dionisio Álvarez)


Poco puedo añadir a lo expresado en otras ocasiones. Sólo queda esperar que los culpables de tanta destrucción paguen sus crímenes. Y que ésta fuese la última vez que tuviese que escribir sobre un asunto semejante. Pero no hay muchas esperanzas de que así sea...








02 noviembre 2013

In memoriam 2013

Dispuéis d'un 2012 que paecióu dexanos tranquilos, nesti 2013 marchánonse:

María Menéndez Méndez  (Que'i Xuacón), en Vil.lablinu.

José Álvarez González (Que'i Campillo), n'Uviéu.

Ya tamién personas d'outros l.lugares, con relación familiar na parroquia:

Segunda Menéndez Menéndez (Que'i Corral, Trabáu), -que'i El Romo-, en L.lión.

Carmen Rodríguez Álvarez (Buenos Aires, República Arxentina) -que'i El Campo ya que'i Campillo-, en Buenos Aires.

Luis Rosendo Busto Carro (Xixón) -que'i El Roxu-, en Xixón.

Sía-l.lys la tierra l.lixera.





30 octubre 2013

Diga 33...

O, para ser más exactos, decíamos 33. Ése era el número de años que hacía que los vecinos de la parroquia de L.larón no veíamos la danza ancestral de nuestros pueblos bailada por gente de la parroquia. La última vez que tal cosa ocurrió fue en los días 7, 8 y 9 de septiembre del ya bastante lejano 1980.


Manuel Álvarez García, 7-9-1980

Desde entonces, y con mayor motivo después de la muerte de Francisco Rodríguez García, de casa de Felipón, tamboriteiru por antonomasia, en un accidente de tráfico cerca de El Rebol.lal en 1990, no se había vuelto a hablar de la danza en la parroquia, salvo como un recuerdo más o menos lejano, y para los más jóvenes, una historia de los abuelos.


La Danza de L.larón en Zarréu (1980)

En el año 2008, por la iniciativa de algunos vecinos (y como suele ocurrir, más o menos  respaldada por el resto), pudimos ver la Danza en La Viliel.la y L.larón el 23 de agosto, bailada por los danzantes de Trabáu, con Carlos Fernández (de casa Madriles de El Rebol.lal) como magistral  intérprete de la misma. Aquí podéis ver parte de ese día:



A principios de este 2013, empezaron a sentirse rumores de que volvería a haber danza en la parroquia hecha por los propios vecinos. Y desde principios de junio, esos rumores empezaron a concretarse en contactos, encuentros (sobre todo virtuales) y la búsqueda de información para hacer la danza.


No descansaron un solo instante las promotoras de esta aventura: indagación de datos, compra del vestuario (bandas, sombreros, cintas...), contacto con los posibles danzantes, búsqueda del tamboriteiru y de un acordeonista para la fiesta, la coordinación para los ensayos, etc, para poder hacer nada menos que tres días de fiesta.

Les quedaba por delante el aprendizaje de la Danza. Cuatro de los futuros danzantes habían danzado, por última vez, uno en 1980, dos en 1975 y otro, el más veterano, en 1964, mientras que los otros ocho no lo habían hecho nunca.

Desde finales del mes de julio se pusieron con verdadero entusiasmo a intentar que el baile más característico de la parroquia pudiese recorrer nuevamente las calles de ambos pueblos. Al mismo tiempo, varias vecinas pusieron su trabajo, su arte y su tiempo para preparar el vestuario de los danzantes, preparando los sombreros y las bandas en un laborioso trabajo de sastrería.


Con no poco nerviosismo, el día 16 de agosto por la mañana se dirigieron los danzantes a La Viliel.la para empezar allí la recuperación de la Danza. Comenzaron con la ofrenda a San Antonio, patrón de La Viliel.la, en la entrada de la capilla, continuaron con un homenaje a Francisco en la puerta de casa de Felipón y después se dirigieron hacia la plaza del pueblo con el paso que se conoce como Danza corrida. Allí en la plaza, en medio de la emoción de los más mayores, la curiosidad de los más jóvenes y la expectación de todos, realizaron una excelente ejecución del baile más representativo de la parroquia, que fue correspondido por los presentes con una impresionante salva de aplausos.



El día siguiente comenzó en L.larón con la misa en honor de Santa Oulacha, patrona de L.larón, y la procesión de la santa acompañada por los danzantes y los vecinos. A continuación, los asistentes pudieron disfrutar nuevamente de la Danza y del resto de actividades programadas.




Quizás muchos se sorprendan de que en la danza hubiese hombres y mujeres. Es cierto que tradicionalmente, la danza era exclusivamente masculina. Pero no fue éste el primer año que se hizo mixta: ya ocurrió así en 1975, cuando danzaron, entre otras, dos de las integrantes de este año.


Eduardo, Avelina, Antonio, Inés, Eduardo, María del Pilar, Rufino, Sara, Emilio, Isabel, María, Irene, son los nombres de quienes consiguieron rescatar del olvido una de las tradiciones más queridas de nuestra parroquia, sin olvidar a Manolo, que hizo de frasqueiru y gran animador con los dichos (otra tradición perdida a finales de los años 60). Y un reconocimiento especial a Manolín de Rumbón, de Trabáu, que fue el tamboriteiru en esta ocasión, por su excelente disposición para enseñar a los danzantes y su interpretación musical.


Y el próximo año, más. Para quienes quieran mantenerse informados sobre la Danza y otros temas relacionados con L.larón y La Viliel.la, podéis consultar aquí.

25 septiembre 2013

En la plaza de mi pueblo


La plaza de la Viliel.la es uno de los tres lugares emblemáticos del pueblo. La mayoría de los vecinos sabe su origen, aunque ya no queda nadie que la conociera con su función inicial. Fue la casa del cura, tal como sucedía en otros tiempos en todas las parroquias, donde el párroco era residente en ellas y un vecino más, y disponía también de un huerto colindante situado al norte de la vivienda.

El hecho de que la casa del cura acabase siendo la plaza del pueblo estuvo originado por una desgracia: el incendio que sufrió La Viliel.la en 1918 (que será motivo de una futura entrada del blog), en el que esta casa se quemó, junto con otras muchas del pueblo. La casa no fue reconstruida, ya que en aquellos años la Iglesia empezaba a concentrar los párrocos en determinadas parroquias, y en estado ruinoso estuvo la edificación durante varios años.

En 1944, los vecinos de La Viliel.la solicitaron al párroco, que entonces era Antonio Bermejo Fraile (natural de Valcabadillo, Palencia, y fallecido repentinamente en Taladriz en 1949 a los 53 años), la cesión del solar de la que fuera vivienda parroquial y del huerto colindante (unos 162 m2 en total) a los vecinos para adecuarlos como plaza pública para el baile de la fiesta de San Antonio, ya que el pueblo carecía de un lugar adecuado para tal evento, el cual venía celebrándose tradicionalmente en El Chanu, barrio al que pertenece la entonces casa, delante de casa de Pachalín. Don Antonio accedió a la petición vecinal, se hicieron los arreglos necesarios y desde entonces se usa como plaza con motivo de la fiesta y de otros acontecimientos públicos.



Apenas se volvió a utilizar la plaza desde 1989, año en el que se realizó el último festejo en honor del patrón del pueblo. Unos años después se habilitó un pequeño espacio en lo que fue el huerto del cura para instalar allí al músico y se empezó a construir un banco de piedra que rodease la plaza  pero la obra fue abandonada en vista de que no se preveía a corto plazo realizar nuevamente la fiesta.

En este año 2013, cuando un grupo de valientes decidió recuperar la Danza de la parroquia con vecinos del pueblo e ir a danzar a La Viliel.la, lo que ocurrió el 16 de agosto, se preparó la plaza, nivelando el piso de tierra. En ese momento se vio la necesidad de echar el piso de hormigón para evitar los desniveles que volvería a tener con el paso del tiempo, así como la polvareda motivada por la actuación de danzantes y bailarines y prevenir posibles accidentes. En principio sólo se trataba de quitar el montón de tierra y piedras que salió de la excavación para el escenario y nivelar el piso de la plaza con tierra para, en un tiempo posterior, hormigonarlo. Pero cálculos posteriores motivaron que se hiciese todo en este año para no dejar un año entero el piso de tierra y tener que volver a nivelarlo.


En estas circunstancias, casi sin tiempo para pensarlo, un puñado de decididos se pusieron manos a la obra. Se igualó el firme con piedra y tierra y se hormigonó en cinco días, no sin problemas de falta de material y presupuesto, que, en parte, se solucionaron posteriormente, se acabó el asiento de piedra alrededor de la plaza, se saneó la pared oeste y se amplió el escenario.




El resultado (parcial, puesto que queda pendiente realizar otras obras de acondicionamiento no menos necesarias) es el que podéis ver en las fotos, aunque lo mejor es verlo in situ, sobre todo para poder criticarlo...

Así pues, el próximo año 2014, en el 70º aniversario de la cesión del solar y el huerto de la que fue casa parroquial a los vecinos, en el que esperamos que vuelva a hacerse la Danza de L.larón, “estrenaremos” plaza. Bienvenidos a La Viliel.la todos aquellos que se acerquen a disfrutar de ese día de fiesta.