La plaza de la Viliel.la
es uno de los tres lugares emblemáticos del pueblo. La mayoría de
los vecinos sabe su origen, aunque ya no queda nadie que la conociera
con su función inicial. Fue la casa del cura, tal como sucedía en otros
tiempos en todas las parroquias, donde el párroco era residente en
ellas y un vecino más, y disponía también de un huerto colindante
situado al norte de la vivienda.
El hecho de que la casa
del cura acabase siendo la plaza del pueblo estuvo originado por una
desgracia: el incendio que sufrió La Viliel.la en 1918 (que será
motivo de una futura entrada del blog), en el que esta casa se quemó,
junto con otras muchas del pueblo. La casa no fue reconstruida, ya
que en aquellos años la Iglesia empezaba a concentrar
los párrocos en determinadas parroquias, y en estado ruinoso estuvo la edificación durante varios años.
En 1944, los vecinos
de La Viliel.la solicitaron al párroco, que entonces era Antonio
Bermejo Fraile (natural de Valcabadillo, Palencia, y fallecido repentinamente en
Taladriz en 1949 a los 53 años), la cesión del solar de la que fuera vivienda
parroquial y del huerto colindante (unos 162 m2 en total)
a los vecinos para adecuarlos como plaza pública para el baile de la
fiesta de San Antonio, ya que el pueblo carecía de un lugar adecuado
para tal evento, el cual venía celebrándose tradicionalmente en El
Chanu, barrio al que pertenece la entonces casa, delante de casa de
Pachalín. Don Antonio accedió a la petición vecinal, se hicieron
los arreglos necesarios y desde entonces se usa como plaza con motivo
de la fiesta y de otros acontecimientos públicos.
Apenas se
volvió a utilizar la plaza desde 1989, año en el que se realizó el último
festejo en honor del patrón del pueblo. Unos años después se
habilitó un pequeño espacio en lo que fue el huerto del cura para
instalar allí al músico y se empezó a construir un banco de piedra que rodease la plaza pero la obra fue abandonada en vista de que no se preveía a
corto plazo realizar nuevamente la fiesta.
En este año 2013, cuando
un grupo de valientes decidió recuperar la Danza de la parroquia con
vecinos del pueblo e ir a danzar a La Viliel.la, lo que ocurrió el
16 de agosto, se preparó la plaza, nivelando el piso de tierra. En
ese momento se vio la necesidad de echar el piso de hormigón para
evitar los desniveles que volvería a tener con el paso del tiempo,
así como la polvareda motivada por la actuación de danzantes y bailarines y prevenir posibles accidentes. En principio sólo se
trataba de quitar el montón de tierra y piedras que salió de la
excavación para el escenario y nivelar el piso de la plaza con
tierra para, en un tiempo posterior, hormigonarlo. Pero cálculos
posteriores motivaron que se hiciese todo en este año para no dejar
un año entero el piso de tierra y tener que volver a nivelarlo.
En estas circunstancias,
casi sin tiempo para pensarlo, un puñado de decididos se pusieron
manos a la obra. Se igualó el firme con piedra y tierra y se
hormigonó en cinco días, no sin problemas de falta de material y
presupuesto, que, en parte, se solucionaron posteriormente, se acabó el asiento de piedra alrededor de la plaza, se saneó la pared oeste y se amplió el escenario.
El resultado (parcial,
puesto que queda pendiente realizar otras obras de acondicionamiento
no menos necesarias) es el que podéis ver en las fotos, aunque lo mejor es verlo in situ, sobre todo para poder criticarlo...
Así pues, el próximo año 2014, en el 70º aniversario de la cesión del solar y el huerto de la que fue casa parroquial a los vecinos, en el que esperamos que vuelva a hacerse la Danza de L.larón,
“estrenaremos” plaza. Bienvenidos a La Viliel.la todos aquellos
que se acerquen a disfrutar de ese día de fiesta.