24 agosto 2011

No hay quinto malo...


Al menos eso dicen los aficionados a la tauromaquia. Pero no sé si esa frase podrá ser aplicable al V Encuentro Bloguero del Lejano Oeste que se celebró el pasado sábado 20 de agosto en La Viliel.la.

El comienzo del ataque ibioux
Todo empezó, aproximadamente, a las 13 horas de ese día, cuando cuatro jóvenes, bellas y valientes guerreras de la tribu de los ibioux hicieron su entrada en el poblado cabreirokee con intención de tomarlo al asalto. Las acompañaba el hombre-medicina de la tribu, procedente de una tribu leonenche, el cual, mediante danzas rituales y frases misteriosas, las arengaba al ataque. Los gritos de guerra se oían por todo el poblado, y sus habitantes, entre asustados y asombrados, apenas se dejaron ver. Pero las decididas y belicosas muchachas no contaban con que, desde su tipi, el Gran Jefe Cabreiru Osu Roxu vigilaba todos sus movimientos, con atención especial a la morena que parecía llevar el mando.
Cuando llegaron a la tienda principal, creyendo ya vencida toda resistencia, el Gran Jefe hizo su aparición, empuñando el hacha de guerra (puesto que estaba cortando leña). Las asaltantes, sorprendidas ante tal muestra de valor, decidieron deponer las hostialidades y parlamentar. Se formalizó una tregua hasta la caída del sol, aunque no se fumó la pipa de la paz por estar prohibido fumar dentro de la Reserva de Muniel.los, y en su lugar se decidió intercambiar besos y apretones de manos (esto último entre el hechicero y el Gran Jefe, para no dar lugar a habladurías infundadas).

Poco a poco fueron llegando los asistentes, alguno de los cuales ya conocía este rincón perdido. Los más madrugadores, José Arias y su esposa, que era la primera vez que asistían a una reunión del Lejano Oeste. El último, El Chapras, autoridad suprema del territorio, que llevó el vehículo hasta la puerta pero que esperó prudentemente antes de bajarse a que las tribus indias hubiesen hecho totalmente las paces por si decidían celebrar el V Encuentro cortándole (aún más) la cabellera. Aunque se le recordó sutilmente su desaparición de la organización del evento.

Nuevamente mayoría absolutísima de ibienses (nativos o asimilados), quedando esta vez la representación canguesa en Pablo, y la lacianiega en Alto Sil (que ya hizo una magnífica crónica del Encuentro). Como siempre, se echó de menos a todos los que por diversos motivos no pudieron acudir (degañeses, y demás ibienses, lacianiegos y cangueses). Se contó con la presencia de la famosa escritora María del Roxo (que no habló de su libro), y con la de la Marquesa de La Viña, la cual, al comprobar que no sólo tuvo que andar 400 m, sino que ni siquiera había alfombra roja ni banda de música para recibirla, estuvo a punto de volver a sus posesiones poseída por la ira, aunque fue parcialmente aplacada por las atenciones posteriores.
No faltaron motivos, como ha sido habitual en todos los encuentros, para pasarlo bien: buena gente, buena y abundantíiiiiiiisima comida traída por los comensales (excelentes la rosca de la Marquesa y la tarta de feixolos de Mari; y hasta el Chapras trajo una tortilla, desafiando el veto del Consejo Superior), vino de La Rioja y La Mancha y otro di-vino traído por Berta y Gonzalo, sidra como para una boda real, orujo, licor de orujo... El tiempo, que no parecía en principio estar conforme con la jarana organizada, nos dejó disfrutar durante toda la jornada. Después de la orgía gastronómica hubo una breve incursión por el Territorio Prohibido, que contó con la totalidad de los asistentes.
Camino de la Zona Prohibida
Antes de ir a la Zona Prohibida, recibimos la visita del Bandido de Tormaleo, que no pudo hacerse con ningún botín, a pesar de tener en su poder al Marquesito, acompañándonos ambos al paseo. No obstante, conseguimos engañarlo para que al marcharse se llevase a la Marquesa, con la excusa de que podía obtener un buen rescate por ella.

Como en toda juerga que se precie, no nos faltó la música: Ángel a la gaita, Sandra con el acordeón, el pandero y la pandereta (pero no a la vez), y Celia a la pandereta, haciendo gala de una excelente sincronización, hicieron las delicias auditivas de todos los asistentes, los cuales se animaron tanto que acabó organizándose un baile como si fuese la fiesta del lugar.
Sólo me queda agradeceros a todos vuestra asistencia y vuestra benevolencia para disculpar los fallos de organización (que los hubo...), que espero que guardéis un buen recuerdo de vuestra estancia en La Viliel.la, y que para mí fue una jornada inolvidable, como siempre que he estado en vuestra compañía. Ahora toca preparar el próximo (¡¡¡¡Chapras!!!!...).

21 agosto 2011

"Lara", en casa

El día que fue encontrada (Foto: Consejería de Medio Ambiente)
134 días después de ser hallada con gravísimas heridas producidas por el ataque de un oso adulto (La Voz de Asturias, La Nueva España, El Comercio), la osezna “Lara” vuelve a su casa, al Suroccidente asturiano donde nació, ya recuperada de sus heridas . La comisión de expertos decidió que lo mejor para el animal era que retornase a su lugar de origen, y este viernes 19 de agosto  fue soltada en términos de La Viliel.la, cerca del lugar  en términos de L.larón donde fue avistada el 7 de abril por Elías Suárez, vigilante de la Fundación Oso Pardo, el cual avisó al Seprona y a la guardería del Principado para capturarla y llevarla primero a la clínica Buenavista  (Uviéu) , donde se le dieron las primeras atenciones, y después al centro de recuperación de la fauna de Llaíñes (Sobrescobiu), en el que fue tratada de sus heridas y alimentada convenientemente. Aunque estaba previsto liberarla el día 23 de junio, los veterinarios optaron por asegurarse de su total recuperación (Les Noticies).
Atrás quedan más de cuatro meses de incertidumbre sobre la salud del animal y las presiones, desde el primer momento, del grupo ecologista FAPAS,que parecía considerar que la osezna era un objeto de su propiedad, y que pretendía llevarla como hembra reproductora al Parque de Redes, obviando el hecho de que “Lara” naciese y viviese entre los concejos de Degaña y Cangas del Narcea. Presiones que fueron apoyadas por los hosteleros de la zona de Redes, por el potencial de atracción turística que suponía la presencia de una osa en dicha zona.
No fueron las pretensiones de esa asociación ecologista fruto del paso del tiempo: en su página web (sección "Contestando a los socios", 10 de abril) ya tenían muy claro que “Laravalía perfectamente para sus experimentos de recuperación de la población osera oriental, sin que pareciera importarles en exceso el bienestar del animal. Contrasta esta actitud con la demostrada por el FAPAS y la Fundación Oso Pardo con la osa "Villarina", encontrada cerca del lugar de Vil.larín (Somiedu), y sobre la que la posibilidad de llevarla fuera del hábitat natural donde fue hallada apenas fue considerada. Y el 26 de junio, otra organización ecologista se apuntó también a la subasta-secuestro de la osezna de L.larón, además de una agrupación política de Ayer, éstos el 30 de junio. Para completar el panorama, la Fundación Oso Pardo (después de un largo y sospechoso silencio desde la aparición del animal), en un informe enviado a la Dirección General de Biodiversidad y Paisaje el día 29 de julio, apoyó también el secuestro de "Lara" (traslocación, lo llaman todos estos experimentadores), considerando que sacar a la osa del lugar que conocía era un hecho irrelevante. Claro que tampoco la postura de la FOP fue una sorpresa, pues su presidente, Guillermo Palomero, apostaba por llevar osos del Occidente al Oriente "para conseguir un cruce artificial", en un artículo en LNE del 22-3-2011.
En la clínica "Buenavista" (Foto: El Comercio)
El caso de “Lara” no es el primer expolio del patrimonio natural vivo del Suroccidente de Asturias, que, por suerte, en este caso quedó nada más que en el intento. Esta tierra olvidada por Dios y, sobre todo, por los poderes públicos ya vió cómo en el año 1952 se llevaron dos osos encontrados en la zona de L.leitariegos y Degaña, que quedaron huérfanos cuando un desalmado mató a su madre (y al parecer la remató a palos), para servir de atracción de feria en Uviéu: “Perico” y “Petra”, enjaulados, hasta que murieron, en el Campu San Francisco. Y, como muestra del aprecio que les tuvieron, no hace muchos años que el cuerpo embalsamado de “Perico” estuvo a punto de ser arrojado al vertedero por no disponer de sitio en los almacenes municipales de Uviéu (El Comercio, 18-6-2010).
Más reciente está el caso de “Paca” y “Tola”, a las que, en 1989 dejaron huérfanas otros criminales que mataron a tiros a la madre de ambas en Cangas del Narcea. La escasa edad de ambas, incapaces entonces de valerse por sí mismas, y el prolongado contacto con humanos hicieron inviable la reintroducción en su lugar de origen, y fueron trasladadas a un recinto en el concejo de Santu Adrianu como atractivo turístico. El resto de la historia ya es sobradamente conocido.

En Llaíñes  (Foto: Pablo Lorenzana, LVA)
Llama poderosamente la atención que, en ninguno de los tres casos, las autoridades municipales de Cangas del Narcea y Degaña se pronunciasen sobre el traslado de los osos fuera de estos concejos, y especialmente en el de “Lara”, vistos los antecedentes, y en contraste también con la actitud del alcalde de Somiedu con respecto a "Villarina". El Ayuntamiento de Cangas únicamente mandó una tardía y tibia nota a la Consejería el día 6 de julio,  en la que se pedía el retorno de la osa o una compensación si no volvía. Pero en el caso que nos ocupa parece natural que nuestros munícipes no pudiesen perder mucho tiempo en esta cuestión tan poco rentable, teniendo en cuenta que estaban muy ocupados en la precampaña y campaña electoral, primero, en repartirse los cargos municipales, ponerse el sueldo e instalarse en los despachos después, y en insultarse mutuamente en todo lugar y circunstancia. Tampoco parecía alzarse ninguna voz por parte de los empresarios de turismo de la zona, en contraste con el entusiasmo con el que los hosteleros del oriente asturiano apoyaron la idea de llevar la osezna al Parque de Redes, pues ello significaba “una promoción turística de la zona”, hasta que la asociación de Turismo Rural Fuentes del Narcea  emitió un comunicado el 30 de junio apoyando el retorno de "Lara" a casa que fue publicado en la prensa el 2 de julio (La Nueva España, La Voz de Asturias). ¿Acaso para Degaña, Cangas e Ibias, no era también una promoción? No se trata de asegurar a los visitantes que van a ver osos como si fuesen vacas, pero tampoco eso es posible en Redes o en cualquier otro sitio. Pero recordemos la gran cantidad de personas que fueron por la zona cuando fueron avistadas una osa y sus dos crías (una de ellas, “Lara”), entre los términos de Fonduveigas y La Viliel.la, en la primavera y verano de 2010. Algún beneficio dejarían esos visitantes en los establecimientos del contorno, pues no todos eran vecinos, y algo hablarían con sus amistades sobre la zona cuando volvieron a sus lugares de origen. No se supo nada tampoco de la opinión de los grupos ecologistas de la zona (especialmente de los cangueses), al menos de forma pública. Aunque tampoco parece que fuese un asunto que preocupase en exceso a la sociedad canguesa, degañesa e ibiense: no hay más que ver el escaso eco de las noticias sobre la salud de la osezna o sobre las pretensiones de llevarla a otro lugar, si bien es cierto que la movilización en las redes sociales de internet tuvo una buena acogida, lo que ayudó al retorno de "Lara" a su casa.
Nos quejamos de que nos tienen olvidados desde el Principado, pero no tenemos en cuenta la parte de culpa (nada desdeñable) que nos corresponde a nosotros por no defender lo que es nuestro, en los lugares adecuados, en éste y en otros asuntos. Unos pretenden quedarse con los osos, el turismo y los beneficios, y nosotros (gracias a nuestro silencio cómplice y nuestra dejadez), nos quedamos con las prohibiciones, los aerogeneradores, las escombreras de la minería a cielo abierto y la agonía, cada vez menos lenta, de nuestro Suroccidente. ¿Tendremos lo que merecemos?
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En Llaíñes (Foto: LNE)
Bienvenida, "Lara", a tu casa. Y esperemos que tu vida en libertad sea larga, para que podamos disfrutar de tu presencia, al igual que lo hicimos en tus primeros pasos, y seas el emblema de la recuperación natural y económica (que no son incompatibles, sino complementarias) de nuestro Suroccidente ástur.


Mi agradecimiento personal a cuantos colectivos y personas apoyaron el retorno de "Lara" a casa. Y mi desprecio más absoluto hacia quienes, disfrazados de ecologistas, han tratado de secuestrarnos, una vez más, una parte de nuestro patrimonio (pensando en primer lugar en sus negocios y no en el bienestar del animal), y hacia quienes se supone que son nuestros representantes institucionales más cercanos, por no hacer prácticamente nada por evitar este nuevo intento de expolio.


21 julio 2011

Dúas de romanos (II)

Los romanos nun pasanon namás pol País Cabreiru a l.levase l'ouru. A cambéu dexánonnos tamién outras cousas: la l.lingua, las l.leis, ferramientas cumu l'aladru, ya una piedra grabada conos datos d'un oubreiru (que posiblemente fora un capataz) de las esplotaciones mineras. La piedra apaecióu nos términos de La Viliel.la, no l.lugar nomáu L'Arnosa, na finca d'un vecín del pueblu. Estu yera lu que ponía'l Boletín de la Real Academia de la Historia, no sou númberu de xineiru de 1901:
En carta del 12 de Diciembre pasado y desde la ciudad de Oviedo, participó á la Academia su doctísimo Correspondiente D. Fermín Canella y Secades varias noticias concernientes á la inscripción geográfica, que publicó por primera vez D. Aureliano Fernández Guerra y ha reproducido Hübner, suponiendo mal que fué descubierta “á dos tiros de bala de Cangas de Onís.” Las noticias se deben al señor cura párroco de Larón, con el objeto de ilustrar la obra intitulada Asturias, que se halla actualmente en curso de publicación. La piedra tumular no pertenece a Cangas de Onís sino a Cangas de Tineo, hacia el extremo occidental de la provincia.
 Las noticias expuestas por el párroco de Santa Eulalia de Larón dicen textualmente:
“Entre Larón y Viliella, en el punto llamado Aruesa, se ve una piedra sepulcral, que recuerdan muchos haberla visto montada sobre cuatro mojones, barnizada, ó mejor dicho, pintada de encarnado, sobre la cual había una losa de pizarra. Tiene la siguiente inscripción que copié lo mejor que pude:
                                         L*VALERIVS
                                  POSTVVVS*
                                  VX*AN*L*
                                  H*S*EST*
                                   S*T*T*L*

“Se dice que en este punto tenían los romanos un cementerio. A los 500 m., en un punto llamado Muracal o Muruecos, es tradición y creencia general que hubo una ciudad ó villa importante. Hoy se ven grandes escombros y cañerías que demuestran ser restos de importantes calles.”
La inscripción de la l.lábana funeraria diz estu: Lucius Valerius Postumus Uxamensis annorum L hic situs est. Sit tibi terra levis, que significa: Luciu Valeriu Póstumu, nacíu n'Osma, de edá de 50 anos, aiquí repousa. Síate la tierra l.lixera. La súa ciudá d'orixen yera l'antigua Uxama Argaela, población arévaca situada a poucu más d'un kilómetru de las actuales Osma ya Burgo de Osma, na provincia de Soria. Aiquí pueden vese dalgunas fotos del pobláu.
La l.lábana foi atoupada por Felipe Rodríguez-Castellano Gavela ya'l sou fichu Manuel Rodríguez Álvarez, de que'i Felipón, no anu 1879. La finca na que taba l.labrábase ya la piedra fonon moviéndola pa que nun estorbara al trabachar, hasta qu'acabóu no fondu la tierra. Muitos anos dispuéis, alredor de 1930, l.levóula Manuel en carru pa la puerta'i casa, ya ail.li tuvo hasta que'l 5 de diciembre de 1951, terciando l'historiador uvieín Joaquín Manzanares Rodríguez-Mir (fundador del Tabularium Artis Asturiensis), foi dada polos fichos de Manuel Rodríguez al Muséu Arqueolóxicu d'Asturias, l.lugar no que ta agora.
Situación de los yacimientos arqueolóxicos


12 julio 2011

Una de romanos (I)

El Caldeirón (centro) y La Granda L'Antigua (derecha)
Hace ya unos cuantos años que pasaron por el País Cabreiru y alrededores las legiones romanas y descubrieron que podían sacar algún beneficio escarbando en la tierra. El ejemplo más conocido es la explotación de oro de El Corralín. En términos de La Viliel.la hubo una explotación semejante, aunque algo menos espectacular, ya que los ocupantes aprovecharon un pequeño valle natural para sacar el oro con un método igual al de El Corralín. Para ello, y mediante mano de obra más o menos barata, abrieron un canal desde el arroyo de  La Porquera o  de L'Aviséu, con una longitud aproximada de 1 km, hasta un pozo que, posteriormente, dió nombre al lugar (El Caldeirón). Este depósito, de forma rectangular, tendría unas dimensiones mínimas aproximadas de 30 metros de largo por 15 de ancho, y de una altura indeterminada, aunque algunos restos de la pared tienen una altura cercana a 1 metro. Todavía, después de los años transcurridos, es posible reconocer el lugar donde está el pozo. El canal mencionado fue usado en uno de sus tramos como presa para regar alguno de los prados que se encontraban en su recorrido, por debajo de él.
A la derecha, la excavación romana
A la salida del pozo hay otro canal que llevaba el agua hacia el lugar de la explotación, la Val.lina'l Col.láu. Este canal, con una longitud original de unos 400 m y una anchura próxima a  los 3 m, es aún visible, ya que atraviesa una granda que recibe su nombre de dicho canal (Granda L'Antigua). Unos 70 m por encima de éste, casi pegado a la Val.lina'l Col.láu, hay otro pozo que recogía el agua de lluvia y servía como auxiliar al principal. Mediante el método de ruina montium, que consiste en excavar galerías en el terreno y echando hacia ellas toda el agua almacenada en los pozos, se derrumbaba la montaña y se extraía la tierra que contenía el mineral. Posteriormente, el material era llevado hasta la zona de El Muracal. Según escribía el párroco de L.larón en 1900, Manuel Ferreiro Silvela, "en un punto llamado Muracal o Muruecos, es tradición y creencia general que hubo una ciudad ó villa importante. Hoy se ven grandes escombros y cañerías que demuestran ser restos de importantes calles". El entramado de canales (Las L.leras d'El Muracal) era, en realidad, el destino de los materiales arrancados en la Val.lina'l Col.láu para ser depositados y lavados aprovechando el agua del rio Ibias y así separar el oro del resto de elementos, y no los restos de un poblado, refiriéndose el nombre, El Muracal, a los escombros resultantes del lavado.
Las L.leras d'El Muracal
Cuenta también la leyenda popular, muy extendida por las zonas auríferas de Asturias, que en la fuente de El Muracal (situada a unos 100 m por encima de Las L.leras), hay dos arcas enterradas, una con oro y otra con veneno, debajo de una retama amarilla. Aún nadie ha ido a buscarlas. Así que si alguien se anima, todavía están aguardando en el mismo sitio...
El Sel.lón
Desde el lugar del que partía el canal que llevaba el agua al pozo, salía otro canal en dirección contraria que, después de un recorrido de unos 4 km, transportaba también agua hacia la explotación de El Corralín, aunque en la actualidad sólo se nota su trazado en algunos tramos. Puede observarse parte del mismo, entre las dos marcas rojas, en la zona conocida como El Sel.lón.
 Estos dos yacimientos fueron incluidos recientemente en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias, con los números 81 y 82, si bien en el caso de la Val.lina'l Col.láu no está todo el tramo  del canal desde el arroyo de L'Aviséu hasta El Caldeirón, ni tampoco el canal desde este arroyo a la explotación de El Corralín.
En los enlaces indicados de la Universidad de La Rioja, más información sobre la mano de obra y el trabajo de los indígenas del Suroccidente ástur en las explotaciones romanas.
 


17 junio 2011

Muniel.los, Reserva de la Biosfera (algo más de teoría y la práctica)

En el año 2001, la consejería de Medio Ambiente, la Universidad de Uviéu y la Fundación Oso de Asturias publican el libro “Muniellos, Reserva de la Biosfera”, que describe con detalle las características de la Reserva (geológicas, faunísticas, vegetales, etc) y la interacción humana con el bosque (historia, aprovechamientos, etnografía, etc) y en el que también participa nuestro ya conocidísimo responsable multidirector de espacios naturales. En el mismo se encuentran párrafos tan bonitos como éstos:

Hasta el momento los programas de desarrollo emprendidos por el Principado en torno a Muniellos han incidido principalmente en la mejora de infraestructuras y servicios básicos”.
“Hasta ese momento”, todas y cada una de las obras realizadas en La Viliel.la (acometida del agua, hormigonado de las calles, ensanche de 400 m del acceso, etc), fueron hechas y pagadas por los vecinos, sin que el Ayuntamiento o el Principado hiciesen amago de poner un solo céntimo. Sólo en el año 2001, el Ayuntamiento (aunque con dinero del Principado) hormigonó esos 400 m después, naturalmente, de haberlo solicitado los vecinos.

La inclusión en la Reserva de la Biosfera de las localidades más próximas, Valdebois y La Viliella, y las áreas de cultivo en torno a éstas permitirá integrar a la comunidad humana del entorno de Muniellos en los planes de conservación del mismo y, a través de los necesarios Planes de Desarrollo Sostenible, acometer programas de mejora del hábitat rural en la gestión del espacio, mejorando la percepción vecinal respecto a la conservación de la Reserva”.
Ya pudimos comprobar la integración y la participación que para los vecinos de Valdebóis y La Viliel.la dispusieron en la composición del Patronato de la Reserva de Muniel.los, tal como quedó expuesto en la entrada La Reserva Natural de Muniel.los: El Patronato. Y también cómo hubo que luchar para que nos hiciesen algunos de los programas de mejora (La carta a los Reyes Magos). Sin olvidar la frase de Victor Manuel Vázquez (entonces director general de Recursos Naturales), en el mencionado libro: “Por otro lado, tal compromiso [con Muniel.los] se manifiesta en las decididas políticas de conservación del espacio, (…), y en Planes de Desarrollo Sostenible que impliquen mejoras en las infraestructuras y servicios básicos del entorno (...)”, que estamos esperando que se haga realidad totalmente algún año de estos.

Desconozco las mejoras que se puedan haber realizado en Valdebóis y si las mismas fueron por solicitud de los vecinos o por concienciación de las autoridades, pero las actuaciones que se realizaron en La Viliel.la, no fueron por iniciativa del Principado o del Ayuntamiento, sino que fue la insistencia de los vecinos la que consiguió que se hiciesen algunas de esas obras. Así y todo, la mayoría de las solicitudes quedaron sin atender. Y comprendo perfectamente que ni el consejero correspondiente ni el alcalde van a ir por los pueblos preguntando cuáles son las necesidades (y a La Viliel.la no van ni siquiera en campaña electoral), pero en este caso se daba la circunstancia de que se nombraba Reserva de la Biosfera el lugar natural más emblemático del Suroccidente asturiano, y que sólo eran dos las poblaciones incluidas en ella, a diferencia de la Reserva de la Biosfera de Somiedu, por ejemplo, que abarca todo ese concejo y 39 entidades de población.

El 10 de julio de 2003, se amplia la Reserva de la Biosfera de Muniel.los a todo el territorio del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, manteniendo el mismo nombre, con lo que Valdebóis y La Viliel.la pasan a ser dos poblaciones más entre las 81 incluidas en ella, disminuyendo las posiblidades de que ambos pueblos pudiesen ver mejoradas sus infraestructuras y servicios básicos, su entorno natural y su patrimonio etnográfico y cultural. A cambio, Muniel.los ya limita con Ancares, Forniella, Somiedu, Tinéu y Ayande...
¿En qué y dónde se empleó el dinero que estaba destinado a las mejoras en La Viliel.la, y su monte (limpieza de caminos, arreglo de fuentes, etc) entre el año 2000 y el 2003? Pues, salvo lo indicado antes, en otros lugares de los alrededores, mucho más rentables electoralmente para el Ayuntamiento y el Principado, en pavimentación, mejora de alumbrado público y traídas de agua, pistas de acceso a fincas, subvenciones de fiestas y otras actividades, y también en hacer una iglesia nueva, en el año 2000, por hallarse el templo dentro de Muniel.los, según “El Cueto” (publicación en aquellos años del Ayuntamiento de Cangas, hecha a mayor gloria del entonces alcalde): “La inversión global rondó los 50 millones de pesetas, gracias a una subvención de la Dirección General de Recursos Naturales, por estar ubicado en la Reserva Nacional Integral de Muniellos”. Curioso caso el de un edificio religioso incrustado en la Reserva, que no sólo está a 5 Km del límite más cercano, sino también fuera del actual Parque y Reserva de la Biosfera.
No estoy en contra de que se legisle para proteger la Naturaleza. Al contrario, pienso que es muy necesario para evitar abusos que hagan desaparecer el tesoro más preciado del Suroccidente asturiano. Y, afortunadamente, las leyes han pasado de ser absolutamente prohibitivas a considerar el factor humano, con todo lo que conlleva: conservación del patrimonio histórico y cultural en todas sus facetas, posibilidad de un desarrollo económico basado en la explotación racional de los recursos (turismo, agricultura, oficios tradicionales, industrias relacionadas, etc). Y la teoría es casi perfecta. El problema está cuando viene la práctica, pareciendo que se aplican únicamente de modo restrictivo (de modo que los vecinos no ven los beneficios, o escasamente, pero sufren las prohibiciones), con el agravante de que ni siquiera parecen beneficiar al medio natural, y también cuando las inversiones siempre parecen quedarse en los mismos sitios, o cunde la sospecha de que benefician a los gestores de los mismos, o cuando da la impresión de que la legislación no se aplica a todos por igual. Y ejemplos de estas situaciones los hemos visto con demasiada frecuencia a lo largo de estos años, por lo que resulta difícil de creer que realmente beneficien al medio ambiente y a los vecinos.

Acabo con otra frase extraida del libro aludido, y que, leída diez años después, sin despreciar la buena disposición con la que fue escrita, suena tan hueca como cualquiera de las que hablan de los beneficios para los vecinos: “Reconocimiento, pues, a quienes han habitado y habitan estos lugares, ya que sin su concurso y sensibilidad este logro no hubiera sido en modo alguno posible. Su buen hacer es un ejemplo en el que deben mirarse tanto las generaciones futuras como cuantos hoy aspiramos a legar a nuestros descendientes un entorno natural en mejores condiciones que el que hemos recibido,...” (Martín González del Valle y Herrero, entonces Presidente de la Fundación Oso de Asturias).