30 abril 2014

Aún no se enteran del todo

Hace algo menos de dos años publiqué una entrada titulada No se enteran en la que hacía referencia al posible desconocimiento de los responsables del Principado sobre los límites de la Reserva Natural de Muniel.los en términos de La Viliel.la o de su normativa, a raíz de la publicación en el BOPA del acotamiento de pastos por los incendios de septiembre de 2011.
Dos años después, no ha mejorado mucho dicho conocimiento. En el BOPA de hoy aparece una disposición sometiendo a información pública, para posibles alegaciones, el acotamiento de pastos en el monte “La Viliella, pueblo Viliella”, motivado por el incendio ocurrido en septiembre de 2013.

En amarillo y naranja, las parcelas total o parcialmente acotadas (Imagen: Sede Electrónica del Catastro)
A diferencia del acotamiento anterior, que únicamente comprendía terrenos públicos pertenecientes a la Reserva Natural, en este se incluyen, además de dos parcelas del monte público, 51 parcelas particulares, y no afecta a todas las fincas por igual, sino sólo a la superficie quemada de cada una.

Otra diferencia llamativa es la duración de esta restricción: mientras que en el caso anterior se establecía en dos años (revisables en más o menos tiempo), en este se fija en cinco años, también revisables en función de la regeneración de la vegetación.

En otros aspectos, nada ha cambiado: se acotan los pastos en zonas en las que ya está prohibido pastar desde 1988, como es el caso de la parcela 1738, se dan las coordenadas del límite del acotamiento en el sistema ETRS 89, huso 30 (consultables en la página del Catastro, pero nada fáciles de pasar a un mapa para alguien que desconozca el funcionamiento de esta herramienta), y el expediente sólo se puede consultar personalmente en las oficinas y el horario correspondientes porque de ponerlo en la Sede Electrónica del Principado se enteraría demasiada gente y quizás no interesa informar a los afectados (¿para qué demonios sirve entonces el Tablón de anuncios de dicha página?).

En fin... Quema sobre quemado y se prohíbe sobre lo prohibido. No solamente tenemos que sufrir los actos criminales de verdaderos forajidos, sino  también las ocurrencias de las mentes pensantes del gobierno de Asturias. Y mientras, los delincuentes partiéndose de risa y disfrutando de su obra.

31 marzo 2014

Vandalismo


Como parece que no tenemos suficiente con los criminales que en los últimos tiempos se dedican un año si y otro también a arrasar nuestro paisaje con los incendios forestales, también nos ha salido hace poco otra plaga. La actuación de éstos últimos no es, evidentemente, tan dañina para la Naturaleza, pero no deja de tener influencia en nuestro entorno.


Un tiempo después del cierre de la carretera del puerto de El Rañadoiru, el Principado instaló en el tramo cortado, a unos 800 metros de distancia de L.larón, dos paneles informativos, uno sobre la fauna más representativa de la zona y otro que, sobre una panorámica de los montes, indica los nombres de los accidentes geográficos. Asimismo también colocó unos bancos con mesas, tanto en este lugar como al pie del lugar donde se encuentra el castro (500 m más allá de los paneles), a modo de lo que ahora se suele llamar pomposamente "área recreativa". También fueron colocados en ambos emplazamientos, y en un apartadero  que forma la antigua carretera situado a unos 100 m del castro, las habituales barandillas de postes de madera, suministradas, cómo no, por la habitual empresa que se dedica a estos menesteres.



La información de los paneles, ilustrada con imágenes, ofrece una aceptable y resumida explicación sobre la fauna salvaje de la zona. En cambio, no se puede decir lo mismo sobre la información toponímica mostrada. No solamente hay errores en los nombres (deformados tanto por la constante castellanización como por alteraciones sin sentido), sino que hay casos en los que el topónimo (falseado o no) no señala el lugar correcto.






Pero aún hay más. Desde que fueron colocados todos estos elementos (paneles, mesas y barandillas), el Principado no volvió a ocuparse de ellos, hasta el punto de que una de las mesas (y sus correspondientes asientos) ha sido tomada por zarzas, hierbas y todo tipo de florecillas silvestres, haciendo poco aconsejable que el caminante haga uso de estos elementos, salvo que lleve una hoz, y las barandillas también han sido ocultadas por el matorral en la mayoría de los tramos.




Todo lo expuesto hasta ahora no sería nada más que una constatación de que, una vez que los organismos públicos realizan la instalación de estos elementos y cobrada ésta por la empresa adjudicataria, no vuelven a acordarse de los mismos -ejemplos de sobra hay incluso en rutas más conocidas que las que cruzan la parroquia de L.larón-, si no fuera por otras circunstancias. Quien se dé una vuelta (a pie o en coche) por estos lugares podrá comprobar, además de lo anterior, que han desaparecido mesas, bancos y diversos componentes de las barandillas, especialmente los postes horizontales.





No es fácil saber, dado que es un lugar de fácil acceso para cualquiera, si los rateros son nativos o foráneos. Pero, dada la experiencia de otras situaciones, es más que posible que el enemigo esté en casa. ¿Con qué argumentos podemos pedir al Principado o al Ayuntamiento que promocionen la zona cuando lo poquísimo que hacen se destroza de esta manera? ¿Qué opinará el visitante cuando ve que lo que es un excelente y tranquilo mirador del valle del rio Ibias y de la parte más desconocida de la Reserva de Muniel.los es un lugar sembrado de un montón de palos sin la utilidad que se le supone a los asientos y mesas que allí había?




¿Es esta la imagen que algunos quieren dar de L.larón y La Viliel.la, por si no fuera suficiente la de  los montes quemados y el abandono ya tradicional que las instituciones demuestran hacia esta parroquia? ¿Desaparecerá esta plaga de indeseables antes de que ellos acaben con nuestro medio natural y con las ganas de la mayoría de los vecinos de mejorar y ver prosperar nuestros pueblos?

(Gracias a Suso de Josepillo por las dos fotos de los paneles)

28 febrero 2014

La parroquia de L.larón nos diccionarios xeográficos

Nun hai muitos l.libros antiguos nos que la historia ya xeografía d'esta parroquia salga con cierta estensión. Sicasí, tampoucu yía un sitiu desconocíu, yá qu'apaez nos diccionarios xeográficos que se fixenon no sieglu XIX. Nesti aspeutu, los dous trabachos más significativos fonon el Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal, del, entre outras cousas, políticu ya xeógrafu palentín Sebastián de Miñano y Bedoya, publicáu entre 1826 ya 1829, ya'l Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar, del políticu navarru Pascual Madoz Ibáñez, entamáu en 1835 ya editáu entre 1846 ya 1850.

Hai abondas diferencias entre las dúas publicaciones. La publicación de Miñano, que foi nesi momentu la oubra más importante no sou estilu, danos datos xenerales de la pertenencia alministrativa, el númaru de casas ya'l d'habitantes. El diccionariu de Madoz, muitu más completu, inclúi tamién referencias al clima, a las riquezas minerales ya a la producción agraria ya ganadera.



Nesa dómina, la parroquia de Santa Oulacha de L.larón yera un anexu de la de Veiga de Rengos (nun foi independiente hasta 1886) ya asina consta tamién nos dous l.libros.

Los testos tán trescritos tal cumu tán nos l.libros orixinales.

DICCIONARIU DE MIÑANO:

LORON (SANTA MARÍA DE), Parroquia de España, provincia de Asturias, conc. y arciprestazgo de Cangas de Tineo, part. de Rengos, obispado de Oviedo, anejo de Vega de Rengos (San Juan de) (Véase este artículo); 38 vecinos, 182 habitantes. Comprende el lugar de Viliella (la).

(Tomu V, páx. 156, anu 1826)

VILIELLA [LA], L. de España, prov. de Asturias, concejo y arcip. de Cangas de Tineo, partido de Rengos, de la parroquia de Laron, Santa María de [Véase]

(Tomu IX, páx. 338, anu 1828)

VEGA DE RENGOS (SAN JUAN DE), Parroquia de España, provincia de Asturias concejo y arciprestazgo de Cangas de Tineo, arced. de Tineo, obispado de Oviedo; 126 vecinos , 84 en la matriz y 42 en Larón, Sta María de, 622 habitantes, los cuales ocupan los lugares de Cruces, San Martin, Eiros, los, Moal, Moncó, Vega del Tallo, la, Oballo, Pueblo, el, y Muriella. [una iglesia matriz. Situada en la ribera O. del río Narcea al SSO y dos leguas de la capital, Linda por N, con las de Larna y Vega Larga; por S con su anejo de Larón; por E con la de Posada, y por O con términos del concejo de Allende, a la falda del Puerto del Rañadoiro, que le cae al S. y sus términos dividen a este concejo del de Allande por O. Tiene un anejo con la advocación de Larón, Santa María de, el que ocupa las faldas de dicho puerto por S y O. Confina por estos con el concejo de Ibias.

(Tomu IX, páx. 261, anu 1828)

DICCIONARIU DE MADOZ:

LARON (STA. EULALIA): felig. en la prov. y dióc. de Oviedo (18 ½ leg.), part. jud. y ayunt. de Cangas de Tineo (4 ½). SIT. á la izq. del r. Narcea en la falda meridional del monte llamado Rañadorio: reinan con mas frecuencia los aires del NO. El CLIMA es sano, pues no se padecen otras enfermedades comunes que calenturas catarrales. Tiene 50 CASAS y 1 igl. Parr. (Sta. Eulalia), aneja de la de San Juan de Vega de Rengos; contiguo á la igl. existe el cementerio, habiendo tambien una ermita dedicada á San Antonio. Confina el TÉRM. N. , felig. matriz;E. Gedrez; S. Degaña, y O. Taladrid. El monte mencionado es muy alto, y se llama tambien la Fayona, porque entre su arbolado de robles existe una haya de 18 pies de circunferencia y mas de 80 de elevacion, encontrándose otras muchas menos considerables, arbustos y buenos pastos. Hay tambien á la falda de dicho monte 2 canteras muy abundantes, la una de escelente mármol blanco, y otra tambien de mármol color de plomo y de piedra muy sólida, pero fácil de labrar. PROD.: centeno, trigo, maiz, habas, arvejos, patatas, lentejas, cáñamo y lino; se cria ganado vacuno, lanar, cabrio, caballar y de cerda; pesca de truchas y anguilas, y caza de faisanes, corzos ciervos, cabras monteses y jabalies. IND.: agricultura y molinos harineros. POBL.: 50 vec. y 300 alm. CONTR.: con su ayunt. (V.).

(Tomu X, páx. 85, anu 1850)


VEGA DE RENGOS (SAN JUAN): felig. en la prov. y dióc. de Oviedo (17 leg.), part. jud. y ayunt. de Cangas de Tineo (3): SIT. en el valle de su nombre á orillas del r. Narcea; el CLIMA es templado y los aires mas frecuentes el N. y O. Tiene 138 casas en los l. de Cruces, los Eiros, San Martin, Moncó, Moal, Ovallo, Pueblo, Vega y Vega del Tallo. Hay escuela de primeras letras frecuentada por 30 á 40 niños durante el invierno y tambien existe un palacio denominado la Muriella, propiedad del conde de Toreno. La igl. parr. (San Juan) de la que es aneja la de Sta. Eulalia de Laron, se halla servida por un cura de primer ascenso y patronato real- Se cuentan ademas 9 ermitas que ninguna particularidad ofrecen. Confina N. Posada; E. Noceda; S. Gedrez, y O. Vegalagar; extendiéndose 2 leg. de N. á S. y 1 ½ de E. á O. El TERRENO es muy pendiente hácia el E. y O., y de mediana calidad; ademas del r. Narcea, atraviesa por esta felig. el r. Moal, que nace en el monte de Muniellos dist. 2 leg, tiene los puentes Riocavo y la Brañueta; habiendo sobre el Narcea los denominados de Vega y la Muriella. Tanto en el expresado monte Muniellos, que es muy estenso, como en el de Rañadorio se cian corpulentos robles, hayas, abedules, plátanos, avellanos y toda clase de arbustos; habiendo en el de Rañadorio una antiquisima haya de mas de 80 pies de altura y 18 de circunferencia, por lo cual tambien se da al monte el nombre de Fayona; y al pie del mismo en términos del l. de Pueblo se encuentran 2 abundantes canteras, la una de escelente mármol blanco, y la otra de mármol de color de plomo. Un CAMINO conduce de S. á N. á Cangas y su estado es malo; el CORREO se recibe de dicha v. PROD.: centeno, trigo, maiz, habas, arvejas, patatas, lentejas, lino, cáñamo y frutas; se cria ganado vacuno, caballar, de cerda, lanar y cabrio; caza de perdices, faisanes, rebecos, corzos y jabalies, y pesca de anguilas y truchas. IND.: la agrícola y 5 molinos harineros. COMERCIO: esportacion de algunos cereales, maderas y cal, é importacion de géneros de vestir. POBL.: 133 vecinos 996 alm. CONT : con su ayunt. (V.)

(Tomu XV, páx. 626, anu 1849)

26 enero 2014

Cangas del Narcea, guía completísima

No parece fácil tratar de hacer una guía para dar a conocer los concejos asturianos en la que se incluyan descripciones de los pueblos, rutas senderistas, las características naturales y sociales, las costumbres culturales (sobre todo si muchas de ellas están prácticamente desaparecidas y sólo en la memoria de los más mayores), las particularidades propias que tiene la lengua asturiana o la eonaviega en ese territorio, etc. Pero esa impresión desaparece cuando se sabe que detrás de esa labor se encuentran dos personas que emplean una gran parte de su tiempo en recorrer pueblos, carreteras, caminos y senderos y no menos tiempo en trasladar ese esfuerzo a un libro. Esfuerzo que, en el caso de Cangas, es aún mayor, pues el concejo es el más extenso de Asturias, con 823 kilómetros cuadrados y 311 núcleos de población.



A las ya conocidas guías sobre los concejos de Ibias, Ayande y Somiedu, junto con las rutas por el Alto Sil y El Bierzu leoneses, o el mapa de Muniel.los, entre otras publicaciones que ya fueron protagonistas en esta entrada del blog, se añade Cangas del Narcea, Guía completa, recién publicada este viernes 24 de enero de 2014. Un poco más gordita que sus tres hermanas, reúne en sus casi 400 páginas los datos imprescindibles para conocer esta parte del Suroccidente asturiano, y está editada, como todas las anteriores, por Calecha Ediciones.

Para los que no conozcan el concejo y lo quieran descubrir de una manera rápida y cómoda; para los nacidos o residentes que quieran saber más sobre él o simplemente recordar su lugar de nacimiento; para todos los que quieran tener una referencia sobre rutas, alojamientos, fiestas...: no dejéis pasar la posibilidad de contar con una obra que concentra en sus páginas todo aquello digno de admirar que tiene Cangas del Narcea. De momento, se puede conseguir en las librerías Ojanguren y Cervantes (Uviéu), Treito y Alejandro Casona (Cangas del Narcea) y próximamente en La Tienda Verde (Madrid).

Acabo con la frase con la que cerraba la entrada mencionada, y que hoy tiene, si cabe, mayor vigencia por ser L.larón y La Viliel.la también protagonistas de esta obra:
Muitas felicidades, ya muitas gracias, a los autores ya a Calecha por descubrinos lo nueso, aquel.lo que ta ahí, que nun vemos, que nun-l.ly damos la importancia que tien ya que yía la mayor achalga de la nuesa tierra. Ya que sigan asina por muitu tiempu.

17 diciembre 2013

Vuelta a las andadas



Puede que fuera más exacto titular esta entrada “Vuelta a las quemadas”... Porque de eso se trata. No podía pensar que, cuando escribí la entrada “Fuego en La Viliel.la”, referida al incendio del pueblo en 1838, apenas tardase un mes en aparecer uno de los criminales habituales para perpetrar su fechoría. Cuando parecía que, después de tres años y otros tantos incendios, este 2013 iba a pasar sin ninguna novedad semejante, volvemos a tener otra vez un paisaje negro en La Viliel.la.


(Foto: Inés Rodríguez)
En esta ocasión se vieron afectadas entre 60 y 70 Ha de monte bajo y arbolado. No está claro aún dónde empezó el fuego, aunque parece ser que pudo ser en el cruce de la antigua carretera de El Rañadoiru (cerca del túnel), con el camino que sale de la vuelta de Rufaru hacia La Viliel.la, sobre las dos de la mañana del viernes 27 de septiembre.



¿Los motivos? Ya no tengo imaginación suficiente... Caza furtiva, venganzas contra la Administración (no sólo en el monte de todos, sino también en las fincas de los vecinos), el gusto por ver arder,... Cualquier cosa ya es posible. Y superando un escalón más, el fuego llegó a estar a poco más de 40 metros de las casas del pueblo (en los incendios anteriores se acercó a unos 400 metros), aunque la intervención de las brigadas antiincendios y la lluvia de la mañana impidieron que se originase una desgracia mayor.



(Foto: Dionisio Álvarez)


Poco puedo añadir a lo expresado en otras ocasiones. Sólo queda esperar que los culpables de tanta destrucción paguen sus crímenes. Y que ésta fuese la última vez que tuviese que escribir sobre un asunto semejante. Pero no hay muchas esperanzas de que así sea...